Alarma de incendios para la población sorda

Las personas con pérdida de audición o sordas necesitan otro tipo de señales no acústicas que les alerten de la propagación de un incendio.

Principalmente, este tipo de artilugios se fabrican deliberadamente para arrojar sonidos agudos y penetrantes a un volumen máximo para alarmar a las personas que puedan correr peligro y alejarle de él.

Las alarmas de humo emiten una alarma a 3 kHz y los dispositivos estroboscópicos con bocina de alarma de incendio emiten una alarma entre 2-4 kHz. Estos sonidos de alta frecuencia son a menudo los primeros en perderse para una persona con discapacidad auditiva.

Las personas que padecen pérdida auditiva severa a completa (personas sordas) no oirán la alerta por lo que hay que buscar otro tipo de chivatos especiales para ello que les notifique rápidamente cuando ocurra un incendio.

Soluciones para sordos y personas con problemas de audición

La industria de protección contra incendios ha asumido esta casuística, y se ha puesto manos a la obra para ofrecer soluciones a medida de estas personas. En esta línea, se han elaborado sistemas de alarma contra incendios diseñados específicamente para la comunidad sorda y con problemas de audición, así como formas de agregar elementos a las alarmas contra incendios tradicionales para esta comunidad. ¿Cuáles son estos artilugios?

  1. Luces estroboscópicas de alarma contra incendios. Se trata de luces intermitentes integradas en sistemas diseñados específicamente para la comunidad sorda y con problemas de audición. Se usan además en combinación con otros dispositivos, como aparatos vibratorios y / o alarmas de tono mixto.
  2. Dispositivos de notificación de vibraciones que incluyen sacudidores de cama, vibradores de almohadas y otros dispositivos pequeños que pueden usarse en la persona. Estos dispositivos se activan con el sonido de la alarma de incendio y sacudirán el armazón de la cama, la almohada o vibrarán sobre la persona para alertarla del peligro.
  3. Alarmas de tono mixto. Especial para las personas mayores. Consta de un dispositivo que emitirá sonidos de tono más bajo. La alarma de humo normal activa estos dispositivos cuando suena y produce una alarma mixta de tono bajo a 520 Hz que los adultos mayores pueden escuchar más fácilmente y ya no escuchan el tono agudo de las alarmas tradicionales.

Consejos para enseñar a niños y niñas a actuar ante un incendio

 

Los niños y las niñas cada vez están más preparados para las adversidades. Desde el cole se les enseña a cómo deben actuar ante una situación complicada, como un incendio. Se les coloca en línea y a desfilar hasta el patio sin perder la calma.

Desde luego que tras ser los pequeños de una pandemia mundial sanitaria en la que han tenido que aparcar su niñez para convertirse en personitas adultas que salen a la calle con mascarilla, hacen hincapié en lavarse las manos y mantener una correcta higiene, el uso de higienizantes y durante un tiempo tan siquiera poder salir de casa. Sin duda, los pequeños de cada hogar han tenido que aprender un montón de normas de la noche a la mañana para que su salud no corra peligro.

Bien, en esta tesitura, ellos también saben qué hacer ante un incendio, pero un simulacro en el cole no es la vida real. Ante la propagación del fuego nadie, ni adultos ni menores, están preparados para llevar a cabo cada paso sin riesgos.

Los nervios y, en ocasiones, la falta de conocimiento pueden derivan en errores fatales. Incluso, mortales. Los padres al igual que los profesores deben inculcar a sus hijos la buena praxis ante un incendio.

Es clave explicar a los más pequeños que lo más peligroso de un incendio son los gases (humo) y explicarles como protegerse de ellos.

Consejos sobre las reglas que debemos enseñarles a los pequeños

– Para escapar del fuego siempre hay que moverse lo más pegado al suelo, normalmente gateando, ya que el humo tiende a ascender y cuanto más cerca del suelo hay menos probabilidad de inhalar humo.

– En caso de fuego cubrirse la boca y nariz con alguna prenda húmeda (toalla, camiseta, o lo que se pueda coger) para evitar la inhalación de humo.

– Antes de abrir una puerta siempre hay que tocarla antes, si está caliente no abrirla bajo ningún concepto.

– En caso de incendio nunca deben detenerse a buscar objetos personales, mascotas, ni llamar por teléfono. Sólo deben pensar en evacuar.

– Siempre escapar por escaleras, nunca por el ascensor, ya que el hueco del ascensor es una chimenea ideal para el fuego.

– Una vez fuera del incendio nunca se debe volver a entrar a buscar algo o a alguien.

– En caso de fuego en la ropa hay que enseñarles a tirarse al suelo y rodar sobre sí mismos para apagar el fuego de la propia ropa.

Cómo procedo si se origina un incendio en un museo

Tan siquiera para los profesionales, como los bomberos, extinguir un incendio en un espacio delicado como es un museo es una cuestión fácil. Hay que tener en cuenta que cada edificio tiene su peculiaridad, bien por los materiales de los que está fabricado, por su tamaño o bien por los bienes que albergan en su interior.  Como es lógico, el valor existente en un museo suele ser superior a los objetos que encontramos en un inmueble corriente.

Todo museo debe contar con una serie de medidas contra incendios que minimicen el riesgo de perder las obras que alojan y que supondrían pérdidas de valor incalculable. Los museos están catalogados como edificios de difícil sectorización. Esto se debe a que los efectos ocasionados por un incendio y su extinción pueden ocasionar daños irreparables en obras insustituibles.

¿Qué daños se pueden producir en un museo?

Encontramos dos tipos de perjuicios que pueden acarrear problemas para las piezas expuestas en los museos:

  • Daños por calor que dependen del tiempo y del nivel de exposición que sufran las obras de arte. Algunos de los efectos que pueden derivar de un incendio en un museo son la reducción drástica del nivel de humedad interna y tensiones internas por la dilatación.

Daños por Agua. Extinguir el fuego con agua puede provocar daños en las obras y materiales que las componen. Por otro lado, es preferible usar tuberías de acero inoxidable o plástico, en vez de tuberías húmedas que den lugar a pequeñas fugas.

¿Cómo puedo prevenir un incendio en un museo?

Hay diferentes maneras, posibilidades y herramientas para prevenir que se produzca un incendio en un museo y perseverar los bienes de su interior. Por ejemplo: 

  • Sectorización. Un tipo de solución es colocare puertas cortafuegos que facilitan que no se propague el fuego.
  • Sistemas de detección de alta sensibilidad. Son un sistema de verificación de alarmas contra incendios, que tienen la misma utilidad que una alarma.
  • Sistemas de control de temperatura y humos. Facilitan la evacuación del edificio, así como la intervención de los profesionales. Un mal uso puede desencadenar que se extienda el incendio.
  • Extintores. Su ubicación debe ser conocida por el personal adecuado. También tienen que estar señalizados. Pueden ser de tres tipos, de CO2, polvo seco o de agente limpio.
  • Agua destilada nebulizada que no conduce electricidad ni introduce sales en los soportes.
  • BIE 25. Deben ser utilizados por personal entrenado. Permite incorporar tomas adicionales de 45 mm para equipos profesionales.

Lo que debo saber sobre prevención de incendios

Muchos incendios se pueden evitar si se toman las medidas, comportamientos y procedimientos oportunas para prevenirlo y se actúa con rapidez ante el menor indicio.

Peligros derivados de un incendio

Un incendio surge cuando se combinan y cohabitan en mismo espacio y tiempo tres factores: una fuente de ignición (calor), una fuente de combustible (algo que arda) y oxígeno. Expliquemos cada uno de los conceptos:

  • Fuentes de ignición: incluyen calentadores, artículos de iluminación, llamas vivas, equipos eléctricos, material de fumadores (cigarrillos, cerillas, etc.) y cualquier cosa que pueda alcanzar grandes temperaturas o provocar chispas;
  • Fuentes de combustible: incluyen madera, papel, plástico, caucho o espuma, materiales de envasado sueltos, residuos y muebles, y
  • Fuentes de oxígeno: incluyen el aire que nos rodea.

Prevención de incendios

El propietario o inquilino y/o un experto deben realizar una evaluación de los posibles riesgos que pueden darse a consecuencia de que se manifieste un incendio.

A raíz de las conclusiones de la evaluación, el experto tiene que asegurarse de haber tomado las medidas adecuadas y apropiadas de seguridad para que dichos riesgos sean los mínimos y pueda prevenir un fallecimiento en caso de incendio.

Por ejemplo, para garantizar dicha seguridad en el caso de un lugar de trabajo, la evaluación de los riesgos debe dejar constancia de qué elementos pueden desencadenar un incendio, teniendo en cuenta las fuentes de ignición, las sustancias que pueden arder y las personas que pueden encontrarse en situación de riesgo.

Una vez que se han  identificado los riesgos, el experto debe adoptar las medidas apropiadas para controlarlos y tomar en consideración si puede evitarlos por completo o, al menos, cómo reducirlos y gestionarlos. También debe tener en cuenta cómo proteger a las personas si se produce un incendio.

– Funciones del experto:

  • realizar una evaluación del riesgo de incendio
  • mantener las fuentes de ignición y las sustancias inflamables alejadas
  • evitar los incendios accidentales
  • asegurar que las instalaciones se mantienen en buenas condiciones de limpieza en todo momento
  • examinar cómo detectar incendios y cómo alertar  con rapidez. Instalación de detectores de humos y alarmas contra incendios
  • colocar el equipo oportuno para extinguir un incendio
  • mantener las salidas de incendios y las vías de emergencia señalizadas y despejadas siempre
  • formar a los trabajadores sobre los procedimientos que deben seguir: simulacros de incendios
  • revisar y actualizar regularmente la evaluación de los riesgos.

 

Nunca debemos olvidar los guantes de trabajo

 

¿Alguna vez te has parado a pensar en tus manos? Aquellos trabajos en los que tenemos la necesidad de manipular productos que pueden ser potencialmente peligrosos, nuestras manos sufren. Es una de las partes del cuerpo más importante de las que disponemos, ya que con ellas podemos manejar, manipular, escribir,… y no siempre le prestamos la mejor de nuestra atención. Debemos protegerlas y cuidarlas y, sobre todo, cuando trabajamos con ellas.

Hay una gran cantidad de profesiones de riesgo en las que las manos están constantemente expuestas a todo tipo de situaciones peligrosas. Con esto queremos decir que, al igual que protegemos nuestro cuerpo ante todo tipo de situaciones adversas, debemos hacer lo mismo con nuestras manos.

Los guantes son una herramienta indispensable para ello. Además, están amparados bajo la normativa que indica que, en todo trabajo en el que se pueda correr cierto riesgo y en el que impliquen trabajar con temperaturas extremas, realizar cortes, roturas, perforaciones,… El trabajador debe salvaguardar las manos con guantes. De hecho, existen distintos tipos de guantes en el sector acorde con las distintas formas y materiales que se manipulan en los distintos sectores.

En general, los guantes de latex y nítrilo son los materiales que se emplean para trabajos que combinan ambientes líquidos y secos. Por otro lado, se hallan, exclusivamente para trabajos secos, los guantes realizados a base de poliuretano. También existen guantes con materiales especializados para evitar la abrasión o los cortes.

Existen guantes de trabajo desechables, aquellos que emplean para evitar las bacterias característicos del sector médico. O los guantes reutilizables.

De este modo cada profesión tiene un uniforme laboral ideado para protegerlo de cualquier posible percance.

En Extintores Bellidos conocemos la importancia de este utensilio y por ello nos protegemos cuando debemos abordar algún cometido. Ante todo, primamos la seguridad de nuestros clientes y, por supuesto, nuestros trabajadores.

¿Por qué instalar un detector de incendios en mi hogar?

A día de hoy, un detector de incendios es, sin ninguna duda, el sistema de protección contra incendios más eficiente a la hora de advertir de su aparición en la primera fase.

Lejos de falsos mitos, se trata de un dispositivo efectivo y económico de fácil instalación. Estos dispositivos son la única vía fiable de detectar un incendio a tiempo y evitar así su propagación.

Desde Extintores Bellido, aconsejamos su colocación para evitar males mayores.  Los detectores de incendios para viviendas que instalamos desde Extintores Bellido funcionan de la siguiente manera:

Se activan nada más notas la mínima presencia de humo, llama o bien, un crecimiento exponencial anormal de la temperatura del hogar; en función de lo que escoja el cliente.

Su funcionamiento es muy sencillo. Nada más detectar una pequeña variación de lo expuesto con anterioridad, este detector de humos enviará una señal a la central, de tal modo que si el fuego se extiende, se activarán el resto de sensores que se habrán colocado previamente en la línea de avance de las llamas.

El sector del turismo como: residencias de ancianos, de estudiantes, hoteles, albergues, pensiones y hospitales tienen la obligación, por norma, de colocar en sus instalaciones detectores de incendios.

En el caso de los detectores, en España, la normativa no exige su colocación, como si una multitud de países europeos. Aunque esto no indica que no sea aconsejable.

Según los datos oficiales, el número de víctimas mortales a consecuencia de un incendio en su vivienda aumenta cada año. Muchas de las mismas, a raíz del humo que se genera a medida que crece el incendio.

Es importante destacar que los detectores de incendio no expulsan agua nada más activarse.. Su misión es enviar la señal para activar la secuencia de acciones programada, de manera que la mayor parte de posibles incendios de una vivienda se queden en un hecho anecdótico gracias a su detección precoz.

¿Te gustaría conocer más detalles sobre este sistema de protección contra incendios? Si es así no dudes en contactar con Extintores Bellido. 

¿Cómo colocar un extintor?

 

Las medidas de prevención y extinción de incendios son muy importantes para evitar riesgos innecesarios o males mayores. Para que realmente funcionen como esperamos, es crucial que se cumpla con la normativa del uso e instalación de extintores.

En el artículo de hoy,  Extintores Bellido te  explicamos cómo y dónde se deben colocar los extintores correctamente de cara a facilitar su uso y cumplir con los protocolos y la normativa contra incendios. No obstante, nuestra compañía especializada en extintores somos la apuesta certera para realizar este tipo de cometidos.

¿Dónde coloco mi extintor?

Por un lado, los extintores se deben colocar en espacios accesibles y a la vista sorteando todo tipo de obstáculos que se presten a dificultar la maniobra o el acceso a los extintores.  El lugar donde se instalen deben cumplir con la rapidez para cogerlos.

Los lugares más propicios para colocarlos son las entradas y las salidas, así como los puntos donde haya más riesgo de que pueda originarse un incendio. Por ejemplo, cerca de los equipos electrónicos de las oficinas o en las cocinas. También es conveniente localizarlos en las zonas de evacuación.

Es recomendable que haya un extintor accesible en 15 metros desde cualquier punto del lugar, teniendo en cuenta el recorrido y los elementos que deberán rodearse en el caso de necesitar coger el extintor. Teniendo en cuenta esta norma, se estipularán el número de extintores que cada edificio deberá necesitar. 

Este tipo de elementos contra incendios se colocan a una altura de 80 cm y 120 cm sobre el suelo, de tal modo que cualquier persona pueda acceder a ellos con facilidad. Se trata de agilizar en todo momento apagar el incendio.

Otro elemento al que se le debe prestar atención es a los soportes donde se encajan los extintores. Estos deben fijarse a una superficie íntegramente vertical. También deben garantizar la protección del elemento: ser fijos y seguros, como las cajas metálicas para que no reciban golpes. En especial, si se encuentran en exteriores. En este caso, también deben protegerse contra los fenómenos atmosféricos.

Señalizar dónde se encuentran los extintores con un cartel fotoluminiscente con el fondo en color rojo y con la palabra ‘extintor’ impresa en él. O, al menos, con un dibujo del elemento con la silueta en color blanco.

En relación con la instalación de un extintor, solo puede llevarse a cabo por un profesional, al igual que su mantenimiento. Ponte en contacto con nosotros, nos encargaremos de ello.

¿Lo sabes todo de las bocas de incendio?

¿Sabes qué son las BIEs? Corresponden a las siglas de Bocas de Incendio Equipadas. Se trata de equipos de material contra incendios fijos,  anclados a la pared y conectados a una toma de agua. En definitiva, hablamos de armarios con una manguera en su interior, cubierta y protegida por un cristal que puede romperse de manera fácil diseñado así con la idea de agilizar el proceso de extinción de incendios. Las BIEs se emplean con la finalidad de apagar pequeños fuegos en edificios.

¿DE QUÉ SE COMPONEN?

Las bocas de incendio equipadas están formadas por una serie de elementos estructurados de tal modo que sea fácil, rápido y como de utilizar para proceder cuanto antes. Tales elementos son:

 

  • Soporte de Manguera. Función: apoyar y enroscar la manguera. Principal característica, la facilidad que aporta para desplegarla.
  • Armario. Por lo general de color rojo y es donde se guarda todo el sistema BIES.
  • Válvula. Conecta el sistema contra incendios con la toma de agua.
  • Lanza. Es la boquilla de la manguera; por donde sale el agua para extinguir el incendio
  • Manómetro. Mide la presión y comprueba que la toma de agua funciona.
  • Manguera. Por dónde pasa el agua y permite llevarla a donde interese para apagar el fuego.

TIPOS DE BIES

Acorde con la normativa vigente hay dos tipos de BIEs. Aparentemente son iguales, pero presentan diferencias en relación con el caudal de agua que extraen.

  • BIE de 45 MM. Cuentan con 45 mm de diámetro y dispone de una manguera de 20 metros, pero tiene una capacidad de 200 litros por minuto.
  • BIE de 25 MM. 25 mm de diámetro. También tiene una manguera de 20 metros y capaz de suministrar 100 litros por minuto.

¿CUÁL ES SU PROTOCOLO DE MANTENIMIENTO?

Las bocas de incendio equipadas exigen ser revisadas cada cierto tiempo, según recoge la normativa.

  • Mantenimiento cada 3 meses. Se verifica la accesibilidad y señalización hasta las visagras.
  • Mantenimiento cada año. Se comprueban lo citado con anterioridad y se añaden elementos como las mangueras, lanzas, etc.
  • Mantenimiento cada 5 años.  A todo lo anterior se le une el retimbre del BIE, es decir, someter a la manguera a una presión de 15 kg/cm2.

¿Qué cubre un seguro del hogar básico?

¿Cuántas veces te has parado a pensar si realmente te compensa contratar un seguro del hogar? ¿Cuántas veces te has planteado en darlo de baja si lo tienes contratado? La economía familiar en épocas de crisis hace que todos debamos apretarnos el cinto y reduzcamos costes. Los seguros del hogar suelen ser uno de los servicios que tendemos a plantear darlo de baja o prescindir de su contratación. Pero, ¿realmente es innecesario este servicio?

El seguro del hogar, en función de la modalidad contratada, tendrá más o menos cobertura. Pero la protección básica siempre estará garantizada. En este caso, por lo general suele cubrir:

  • Incendio, rayo y explosión. Cubre los daños que sean consecuencia directa de un incendio, una explosión o un rayo.
  • Fenómenos atmosféricos. Contempla los daños causados en el inmueble por:

– Agua de lluvia, si la intensidad supera los 40 litros por metro cuadrado y hora

– Los estragos del viento cuando supera los 80km/hora.

– Pedrisco o nieve, indistintamente de la intensidad.

  • Inundación. En los siguientes casos:

– Desbordamiento provocado por averías de alcantarillado y otros cauces subterráneos. 

– Desbordamiento de lagos sin salida natural y arroyos.

– Desbordamiento de canales, acequias o cauces artificiales.

– Desbordamiento o rotura de presas y diques de contención.

  • Actos malintencionados
  • Acción del humo u hollín
  • Impacto de vehículos y animales
  • Ondas sónicas producidas por aeronaves y astronaves.
  • Daños eléctricos por cortocircuito y sobretensión. Además, también incluye entre las causas, la caída del rayo, corrientes con anomalías y la propia combustión.
  • Derrame o escape accidental de instalaciones de extinción de incendios sobre bienes asegurados y que hayan sido provocados por derrames o escapes de agua producidos por una avería del sistema automático de extinción de incendios.

¿Qué hago si sufro un incendio en mi coche?

Los incendios en vehículos no son tan raros, como les puede sonar a aquellos que nunca les ha sucedido. Principalmente, en verano este tipo de sucesos suelen incrementar a razón de las altas temperaturas. Desde Extintores Bellido te aconsejamos que siempre tengas a mano en tu vehículo un extintor.

Cuando se manifiesta un incendio en tu vehículo, lo primer que debemos hacer es mantener la calma como en cualquier otro incendio. Debemos actuar de manera rápida y eficaz.

El coche rara vez explota nada más originarse el fuego. Tenemos un margen de maniobra para actuar.  Hay que intentar controlar el fuego lo más rápido posible para que no ocurra una tragedia.

El tipo de extintor que se recomienda llevar en los vehículos es el de base de agua, aunque también valen los de polvo, espuma o  CO2. En el caso de estos últimos, cabe destacar que no se pueden dirigir a personas, ya que proyectan una temperatura muy baja y se podría herir gravemente al individuo.

¿Dónde coloco mi extintor?

El lugar perfecto es debajo del asiento del conductor. Así, en el hipotético caso de que haya que proceder a usarlo, solo necesitaríamos un par de segundos para cogerlo.

Antes de accionar el extintor, debes colocarte en la posición ideal para apagar el fuego porque el contenido de estos se acabará en escasos 20 segundos. Apunta directamente al fuego y no lo malgastes.

Presta especial atención al humo porque la quema de la tapicería o de los materiales sintéticos expulsan gases muy tóxicos. El humo puede ser tan peligroso como el fuego.

Si hay coches colindantes al tuyo, el calor que emite tu vehículo puede desencadenar una reacción en cadena.

Siempre, siempre protégete. Antepón tu seguridad y la de los tuyos antes que salvar la vida de algo material.