¿Qué es el retimbrado de los extintores?

El Reglamento de Aparatos a Presión expone que todos los extintores deben pasar con carácter obligatorio una prueba llamada “retimbrado” o prueba hidráulica a lo largo de los 20 años que dura la vida útil de este tipo de artilugios. Esta deberá ejecutarse cada 5 años.

La primera vez que se aplica un retimbrado en un extintor es antes de ponerlo a la venta. El propio fabricante es quien se encarga de ello y de plasmarlo en el producto bajo la etiqueta “PH”.

Gracias a ella en los primeros 5 años de vida del extintor no hace falta repetirla. Una vez que ha pasado este tiempo, sí habrá que hacerla bajo los tiempos ya citados.

Los extintores tienen una presión de timbre distinta entre ellos, y depende en cada caso del fabricante. Lo que quiere decir que cada uno debe de someterse a un retimbrado teniendo en cuenta en todo momento la presión que le corresponde.

Los extintores de dióxido de carbono, la prueba hidráulica se lleva a cabo con una presión de 250 kilos/cm2, mientras que en los extintores de polvo polivalente es de 225 kilos/cm2.

Pasos de un retimbrado

El Reglamento citado también explica con detalle todo el procedimiento que se debe seguir para realizar esta prueba hidráulica.

 

  1. Se abre el extintor: se desenrosca la válvula con la idea de que pierda la presión de su interior (suele rondar en unos 15 kilos/centímetro cuadrado).
  2. Ahora que ya no hay presión en el extintor, se saca la válvula y la cánula (un tubo que va enroscado a la válvula y que llega hasta el fondo del extintor). Una máquina aspira el polvo del extintor y lo guarda para poder llenar con él otra vez el extintor, después de haber terminada la prueba.
  3. Llenado con agua. Además, una máquina neumática da presión al envase, que se mantendrá durante un espacio de tiempo, con el fin de asegurarse, que el recipiente no está deteriorado, ni existen fugas en él.
  4. Se vacía el extintor del agua que se había introducido previamente. Después, se coloca en una máquina secadora durante un rato.
  5. Cuando el extintor está seco, se rellena con el mismo polvo que se había extraído. Antes de cerrarlo, se deberá cambiar la junta de teflón de su cuello. Se colocará una etiqueta que indique que el extintor ha sido abierto y posteriormente se engrasará la válvula, cerrando el envase.
  6. Cerrado el extintor, se recargará con nitrógeno seco, que le da la presión que necesita.
  7. Para finalizar, se anota la prueba realizada en la etiqueta, haciendo constar en el recuadro de la placa del extintor la fecha, que constará de mes y año, en la cual se ha llevado a cabo el retimbre.

TETRAEDRO DEL FUEGO

Cuando se manifiesta un incendio, pueden ocurrir dos cosas: o que el fuego continúe y se extienda o que se apague por sí mismo, como suele ocurrir en los sólidos como la madera.

Párate a pensar… ¿Cuántas veces se te ha apagado una chimenea o una barbacoa?

El componente que hace que el fuego se produzca depende de una reacción en cadena, hablamos del cuarto eslabón del fuego.

En definitiva, nos encontramos ante el “tetraedro del fuego”, tal y como lo llamó el científico Walter Haessler  en 1961 tras varios estudios realizados por Arthur Guise.

Cuando se dispone de la cantidad de gases necesaria y la concentración oportuna de comburente, el fuego se autoalimenta, generando más calor, produciendo más gases y así reiteradamente en forma de bucle. A esta reacción efecto dominó se dice que es auto-mantenida.

La reacción en cadena del fuego depende de las propiedades del combustible empleado: composición, humedad, estado físico, tamaño,… y de la cantidad de comburente.

Los sólidos

En el caso particular de los sólidos, estos se descomponen con el calor dando lugar a la aparición de sustancias volátiles que son muy reactivas las cuales arden y crean la llama.

Hablamos de la pirólisis y se da en cualquier materia orgánica. Los sólidos orgánicos generan la combustión incandescente o combustión sin llama.

Los líquidos

En este caso, los líquidos necesitan evaporarse para arder.  Por esta razón, cuando están en un recipiente, arden solo en superficie por lo que la llama flotará sobre él. Su peligrosidad viene determinada por la temperatura de inflamación.

Los gases

Los gases inflamables están listos para arder con una mínima energía la combustión Todo el gas arde a la vez produciendo una explosión.

Cuando el oxígeno se agota, los gases se acumulan y se abre una puerta o ventana para que entre el aire, y nuevamente vuelve a arder se genera una deflagración.

Esta manifiestación es un fenómeno designado backdraft, un ejemplo del Límite Superior de Explosividad ya que hay gases acumulados que no arden hasta que no entra el aire suficiente.

Teoría del fuego II: El triángulo

Ya sabemos que para que mane el fuego es necesaria la combinación de tres elementos indispensables que, juntos, son conocidos como “el triángulo del fuego”.  Estos tres elementos imprescindibles son:

– COMBUSTIBLE

Se trata del componente que se oxida (se quema) y se convierte en otras sustancias, como por ejemplo: alcohol, papel, madera,  butano… Como ya hemos dicho anteriormente, el fuego puede ser taxativo en función del tipo de combustible empleado.

– COMBURENTE

Es la sustancia que reacciona, es decir, se oxida, con el combustible dando lugar a la combustión. Por regla general, el comburente suele tratarse del oxígeno que está presente en el aire (cabe explicar que la atmósfera se compone de un 21% de oxígeno y el resto, nitrógeno). No obstante, también puede tratarse de un sólido como los que utilizan en pirotecnia, como el nitrato amónico) o un líquido como el agua oxigenada.

El rango de explosividad o inflamabilidad viene determinado por el tipo de combustible que lo genera y cómo se ha mezclado con el aire. Fuera de ese rango, no se producirá reacción de combustión.

Aunque haya la cantidad necesaria de oxígeno disponible para que se produzca fuego, la mayoría de los incendios se desarrollan siendo una combustión incompleta que genera gases inquemados, hollín y monóxido de carbono (el gas responsable de la mayoría de los fallecimientos en los incendios porque es muy tóxico).

Grosso modo, la combustión completa solo suele darse en aquellas cuya reacción ha sido motivada con mezclas preparadas previamente de los reactivos. Por ejemplo, hablamos de los fogones de la cocina, la caldera, un soplete,… En estos artilugios se producirá una combustión completa siempre y cuando estén perfectamente regulados porque cuentan con un mecanismo de seguridad que evita posibles intoxicaciones por CO.  

Si la concentración de oxígeno en el aire desciende la combustión no se produce. El valor mínimo de oxígeno (MOC) depende de cada sustancia inflamable. Por debajo de un 14% de oxígeno la mayoría de sustancias no arde. Si la concentración de oxígeno es mayor, el rango de inflamabilidad aumenta y la combustión se produce con más energía.

– CALOR

Tiene dos componentes: la temperatura del combustible y la energía mínima de ignición. 

Las llamadas del fuego se dan siempre que existan gases concentrados en cantidad suficiente para que la mezcla con el aire se encuentre dentro del rango de inflamabilidad.

En esta tesitura, los sólidos y los líquidos deben transformarse en gas y eso se consigue con una temperatura determinada para cada combustible.

 

Teoría del fuego I

Hoy descubriremos la teoría del fuego. Es decir, conoceremos qué factores deben darse para comenzar un incendio y cómo tienen que desarrollarse.

Bien, lo primero que debemos saber es que el fuego es el resultado de una reacción química de combustión producida por una oxidación rápida de un componente combustible que genera calor (reacción exotérmica) y otro tipo de sustancias como gases, aerosoles líquidos como vapor de agua o sólidos como las cenizas y el hollín.

Generalmente, el fuego se acompaña de luz que adopta una forma de llama o incandescencia. Esto dependerá del tipo de combustible, la cantidad de oxígeno, las características del entorno, etc. Veamos uno por uno los componentes que participan en el juego.

1. Tipos de combustibles

La sustancia que reaccionando con el comburente (suele ser O2) aporta una cierta cantidad de energía que le permite arder (energía de activación).

  • Combustibles sólidos: carbón mineral (antracita, carbón de coque…), madera, plástico ó textiles.
  • Combustibles líquidos: productos de destilación del petróleo (gasolinas, gasóleos , Fuel-Oil,aceites…) alcoholes ó disolventes.
  • Combustibles Gaseosos: gas natural, metano, propano, hidrógeno…

    2. Comburente

    La presencia de esta sustancia hace que el combustible pueda arder. El oxígeno, como el ozono, el peróxido de hidrógeno, el ácido perclórico,… son comburentes. El oxígeno en su caso, se encuentra en el aire en una concentración del 21% en volumen.

    3. Energía de Activación

    Sin ella no existiría reacción. Las fuentes de ignición pueden ser: sobrecargas o cortocircuitos eléctricos, rozamientos entre partes metálicas, equipos de soldadura, estufas, reacciones químicas, chispas,…  Entre ellas encontramos:

    3.1 Punto de inflamación o Flash Point

    Hablamos de ello cuando nos referimos a la temperatura mínima en la que un combustible emite vapores que pueden arder si entrar en contacto con un comburente. Son activadoras pero no tienen capacidad para mantener la combustión.

    3.2 Punto de Fuego o Fire Point

    Es la temperatura mínima a la cual un combustible desprende vapores capaces de arder en contacto con un comburente y de mantener la combustión una vez retirara la fuente de ignición.

    3.3 Temperatura de ignición o auto-ignición o Ignition Temperature 

    Temperatura mínima a la cual un combustible desprende vapores capaces de arder espontáneamente en contacto con el comburente sin necesidad de energía de activación.

    3.4 Ignición espontánea

    Es un proceso de descomposición química por oxidación-reducción a temperaturas inusualmente altas, en zonas poco ventiladas.