Consejos para enseñar a niños y niñas a actuar ante un incendio

 

Los niños y las niñas cada vez están más preparados para las adversidades. Desde el cole se les enseña a cómo deben actuar ante una situación complicada, como un incendio. Se les coloca en línea y a desfilar hasta el patio sin perder la calma.

Desde luego que tras ser los pequeños de una pandemia mundial sanitaria en la que han tenido que aparcar su niñez para convertirse en personitas adultas que salen a la calle con mascarilla, hacen hincapié en lavarse las manos y mantener una correcta higiene, el uso de higienizantes y durante un tiempo tan siquiera poder salir de casa. Sin duda, los pequeños de cada hogar han tenido que aprender un montón de normas de la noche a la mañana para que su salud no corra peligro.

Bien, en esta tesitura, ellos también saben qué hacer ante un incendio, pero un simulacro en el cole no es la vida real. Ante la propagación del fuego nadie, ni adultos ni menores, están preparados para llevar a cabo cada paso sin riesgos.

Los nervios y, en ocasiones, la falta de conocimiento pueden derivan en errores fatales. Incluso, mortales. Los padres al igual que los profesores deben inculcar a sus hijos la buena praxis ante un incendio.

Es clave explicar a los más pequeños que lo más peligroso de un incendio son los gases (humo) y explicarles como protegerse de ellos.

Consejos sobre las reglas que debemos enseñarles a los pequeños

– Para escapar del fuego siempre hay que moverse lo más pegado al suelo, normalmente gateando, ya que el humo tiende a ascender y cuanto más cerca del suelo hay menos probabilidad de inhalar humo.

– En caso de fuego cubrirse la boca y nariz con alguna prenda húmeda (toalla, camiseta, o lo que se pueda coger) para evitar la inhalación de humo.

– Antes de abrir una puerta siempre hay que tocarla antes, si está caliente no abrirla bajo ningún concepto.

– En caso de incendio nunca deben detenerse a buscar objetos personales, mascotas, ni llamar por teléfono. Sólo deben pensar en evacuar.

– Siempre escapar por escaleras, nunca por el ascensor, ya que el hueco del ascensor es una chimenea ideal para el fuego.

– Una vez fuera del incendio nunca se debe volver a entrar a buscar algo o a alguien.

– En caso de fuego en la ropa hay que enseñarles a tirarse al suelo y rodar sobre sí mismos para apagar el fuego de la propia ropa.

Cómo procedo si se origina un incendio en un museo

Tan siquiera para los profesionales, como los bomberos, extinguir un incendio en un espacio delicado como es un museo es una cuestión fácil. Hay que tener en cuenta que cada edificio tiene su peculiaridad, bien por los materiales de los que está fabricado, por su tamaño o bien por los bienes que albergan en su interior.  Como es lógico, el valor existente en un museo suele ser superior a los objetos que encontramos en un inmueble corriente.

Todo museo debe contar con una serie de medidas contra incendios que minimicen el riesgo de perder las obras que alojan y que supondrían pérdidas de valor incalculable. Los museos están catalogados como edificios de difícil sectorización. Esto se debe a que los efectos ocasionados por un incendio y su extinción pueden ocasionar daños irreparables en obras insustituibles.

¿Qué daños se pueden producir en un museo?

Encontramos dos tipos de perjuicios que pueden acarrear problemas para las piezas expuestas en los museos:

  • Daños por calor que dependen del tiempo y del nivel de exposición que sufran las obras de arte. Algunos de los efectos que pueden derivar de un incendio en un museo son la reducción drástica del nivel de humedad interna y tensiones internas por la dilatación.

Daños por Agua. Extinguir el fuego con agua puede provocar daños en las obras y materiales que las componen. Por otro lado, es preferible usar tuberías de acero inoxidable o plástico, en vez de tuberías húmedas que den lugar a pequeñas fugas.

¿Cómo puedo prevenir un incendio en un museo?

Hay diferentes maneras, posibilidades y herramientas para prevenir que se produzca un incendio en un museo y perseverar los bienes de su interior. Por ejemplo: 

  • Sectorización. Un tipo de solución es colocare puertas cortafuegos que facilitan que no se propague el fuego.
  • Sistemas de detección de alta sensibilidad. Son un sistema de verificación de alarmas contra incendios, que tienen la misma utilidad que una alarma.
  • Sistemas de control de temperatura y humos. Facilitan la evacuación del edificio, así como la intervención de los profesionales. Un mal uso puede desencadenar que se extienda el incendio.
  • Extintores. Su ubicación debe ser conocida por el personal adecuado. También tienen que estar señalizados. Pueden ser de tres tipos, de CO2, polvo seco o de agente limpio.
  • Agua destilada nebulizada que no conduce electricidad ni introduce sales en los soportes.
  • BIE 25. Deben ser utilizados por personal entrenado. Permite incorporar tomas adicionales de 45 mm para equipos profesionales.

Lo que debo saber sobre prevención de incendios

Muchos incendios se pueden evitar si se toman las medidas, comportamientos y procedimientos oportunas para prevenirlo y se actúa con rapidez ante el menor indicio.

Peligros derivados de un incendio

Un incendio surge cuando se combinan y cohabitan en mismo espacio y tiempo tres factores: una fuente de ignición (calor), una fuente de combustible (algo que arda) y oxígeno. Expliquemos cada uno de los conceptos:

  • Fuentes de ignición: incluyen calentadores, artículos de iluminación, llamas vivas, equipos eléctricos, material de fumadores (cigarrillos, cerillas, etc.) y cualquier cosa que pueda alcanzar grandes temperaturas o provocar chispas;
  • Fuentes de combustible: incluyen madera, papel, plástico, caucho o espuma, materiales de envasado sueltos, residuos y muebles, y
  • Fuentes de oxígeno: incluyen el aire que nos rodea.

Prevención de incendios

El propietario o inquilino y/o un experto deben realizar una evaluación de los posibles riesgos que pueden darse a consecuencia de que se manifieste un incendio.

A raíz de las conclusiones de la evaluación, el experto tiene que asegurarse de haber tomado las medidas adecuadas y apropiadas de seguridad para que dichos riesgos sean los mínimos y pueda prevenir un fallecimiento en caso de incendio.

Por ejemplo, para garantizar dicha seguridad en el caso de un lugar de trabajo, la evaluación de los riesgos debe dejar constancia de qué elementos pueden desencadenar un incendio, teniendo en cuenta las fuentes de ignición, las sustancias que pueden arder y las personas que pueden encontrarse en situación de riesgo.

Una vez que se han  identificado los riesgos, el experto debe adoptar las medidas apropiadas para controlarlos y tomar en consideración si puede evitarlos por completo o, al menos, cómo reducirlos y gestionarlos. También debe tener en cuenta cómo proteger a las personas si se produce un incendio.

– Funciones del experto:

  • realizar una evaluación del riesgo de incendio
  • mantener las fuentes de ignición y las sustancias inflamables alejadas
  • evitar los incendios accidentales
  • asegurar que las instalaciones se mantienen en buenas condiciones de limpieza en todo momento
  • examinar cómo detectar incendios y cómo alertar  con rapidez. Instalación de detectores de humos y alarmas contra incendios
  • colocar el equipo oportuno para extinguir un incendio
  • mantener las salidas de incendios y las vías de emergencia señalizadas y despejadas siempre
  • formar a los trabajadores sobre los procedimientos que deben seguir: simulacros de incendios
  • revisar y actualizar regularmente la evaluación de los riesgos.

 

Nunca debemos olvidar los guantes de trabajo

 

¿Alguna vez te has parado a pensar en tus manos? Aquellos trabajos en los que tenemos la necesidad de manipular productos que pueden ser potencialmente peligrosos, nuestras manos sufren. Es una de las partes del cuerpo más importante de las que disponemos, ya que con ellas podemos manejar, manipular, escribir,… y no siempre le prestamos la mejor de nuestra atención. Debemos protegerlas y cuidarlas y, sobre todo, cuando trabajamos con ellas.

Hay una gran cantidad de profesiones de riesgo en las que las manos están constantemente expuestas a todo tipo de situaciones peligrosas. Con esto queremos decir que, al igual que protegemos nuestro cuerpo ante todo tipo de situaciones adversas, debemos hacer lo mismo con nuestras manos.

Los guantes son una herramienta indispensable para ello. Además, están amparados bajo la normativa que indica que, en todo trabajo en el que se pueda correr cierto riesgo y en el que impliquen trabajar con temperaturas extremas, realizar cortes, roturas, perforaciones,… El trabajador debe salvaguardar las manos con guantes. De hecho, existen distintos tipos de guantes en el sector acorde con las distintas formas y materiales que se manipulan en los distintos sectores.

En general, los guantes de latex y nítrilo son los materiales que se emplean para trabajos que combinan ambientes líquidos y secos. Por otro lado, se hallan, exclusivamente para trabajos secos, los guantes realizados a base de poliuretano. También existen guantes con materiales especializados para evitar la abrasión o los cortes.

Existen guantes de trabajo desechables, aquellos que emplean para evitar las bacterias característicos del sector médico. O los guantes reutilizables.

De este modo cada profesión tiene un uniforme laboral ideado para protegerlo de cualquier posible percance.

En Extintores Bellidos conocemos la importancia de este utensilio y por ello nos protegemos cuando debemos abordar algún cometido. Ante todo, primamos la seguridad de nuestros clientes y, por supuesto, nuestros trabajadores.