Consejos para que tu chimenea no provoque un incendio

Llega el frío y, con ello, el uso de chimeneas para mantenernos caldeados en nuestros hogares. Pero debemos cerciorarnos antes de usarla que está en buen estado, limpia, revisada y con una buena combustión, pues de no atender a estos aspectos nuestra chimenea podría provocar un incendio.

Una chimenea sucia es una de las principales causas de incendio en las viviendas porque una acumulación excesiva de hollín en el conducto de humos puede provocar la rotura del mismo. Esta capa pegajosa es altamente combustible y, por ello, se ha de mantener una correcta limpieza regular.

Los bomberos aconsejan realizar una limpieza anual de la chimenea, evitar fuegos altos y materiales de mala calidad y estar seguro de que el conducto está libre y alejado de vigas y otros elementos inflamables. Por otro lado, recomiendan no usar maderas blandas, como abeto, chopo o pino, y sí otras como roble o fresno que generan menos residuos y son de combustión más lenta. Se debe apagar el fuego cuando nos vamos, usar salva chispas y chapas para evitar que caigan ascuas sobre el suelo y no quemar ni plásticos ni cartones.

En cualquier caso, se ha de llamar al 112 a la mínima que olamos a humo en nuestra casa, pues los incendios en chimeneas se suelen manifestar después.

Tipos de detectores contra incendios

Los detectores contra incendios que utilicemos dependerá de las características del lugar, los materiales que haya en su interior y del uso del local. Es por eso que conviene tener muy claro estas cuestiones para saber qué sistema de protección es el correcto.

Ese asesoramiento ha de correr a cargo de una empresa profesional y especializada. Pero, en todo caso, los principales tipos de detectores contra incendios son:

  • Ópticos:  convenientes para aquellos incendios de lento desarrollo y que provoquen aerosoles visibles provenientes de la combustión. Cuando se detecta el primer contacto con el fuego se emite una señal de qué está pasando y dónde. Estos detectores pueden ser de rayo infrarrojo, puntuales o de láser, y, a su vez, analógicos o digitales, siendo más efectivo éste último porque diferencia entre humo y polvo.
  • Termovelocimétricos: adecuado para locales donde la producción de combustible puede ser rápida porque detectan la velocidad de aumento de temperatura y su valor absoluto.
  • Óptico-térmicos: combina los dos anteriores y es perfecto para instalaciones con posibilidad de incendios rápidos y que existan partículas en suspensión de espesor apreciable que puedan provocar una falsa alarma de incendio, tales como cocinas o locales industriales.

Si necesitas más información o cuáles son los tipos de detectores de incendios más recomendables para tu empresa, local o comunidad de vecinos, llámanos al 957 083 763.