Consejos para evitar explosiones por escape de gas

Las explosiones en las viviendas por un escape de gas inflamable (butano, propano o metano) están a la orden del día. Ocurren con frecuencia, provocando heridas en las personas o, incluso, fallecimientos. Por ello, dejamos unas pautas básicas para minimizar el riesgo:

  • Evitar corrientes de aire y derrames de líquido que puedan apagar la llama.
  • Revisar las instalaciones periódicamente bajo profesionales.
  • No tener más de dos bombonas de gas combustible en la vivienda.
  • Si huele a gas, no se debe encender o apagar la luz ni ningún aparato que pueda provocar chispa.
  • Abrir las ventanas.
  • Mantener libres de obstáculos las rejillas de ventilación. 
  • Las bombonas siempre deben usarse en posición vertical.
  • Cerrar la llave de paso.
  • Si deja de oler a gas y crees que es una avería, llama al servicio técnico para que la reparen.
  • Si la fuga continúa hay que llamar al 112 desde un sitio en el que el móvil no pueda generar la explosión del gas.

Las consecuencias de una explosión por este motivo dependen de muchos factores, como la cantidad de gas fugado, la tipología del edificio, si hay ventanas abiertas o no, etc. La explosión puede ser pequeña o provocar, incluso, la caída de tabiques.

Tipos de alarmas contra incendios

El objetivo de todo sistema de alarma es el mismo, pero existen varios tipos con características diferentes, cada una adecuada para situaciones o lugares concretos. Veámoslas:

  • Sirena contra incendios: puede ser solo un elemento de prevención de incendios, que en ese caso no proporciona un nivel adecuado de seguridad porque si no hay nadie en la casa el fuego se propagaría. O también puede ser un complemento de un sistema de alarma contra incendios.
  • Alarma de incendios conectada a una Central Receptora de Alarmas (CRA): se adquieren bajo un kit que aporta mayor seguridad porque, en caso de incendio, la CRA notificaría a los bomberos.
  • Pulsador manual de alarma: no incorpora ningún detector, sino que ha de activarse presencialmente donde se detecte un incendio. La activación de este sistema supone el contacto con los bomberos, emisión de sonido, iluminación de carteles de salida de emergencia etc. Este pulsador siempre deberá ser de color rojo.

A la hora de elegir una alarma contra incendios hay que tener en cuenta los siguientes elementos:

  • Detectores: para captar cualquier alerta en la primera fase del fuego.
  • Rociadores: se instalan en el techo de las habitaciones para que, automáticamente, extingan un fuego en sus primeras fases.
  • Extintores: método de extinción de fuego eficaz que se contrata con una empresa de seguridad. En caso de los negocios, es obligatorio contar con un extintor cada 15 metros.
  • Sirena: importante para alertar del peligro a clientes y trabajadores o a los vecinos de una comunidad.

 

Sistema de alarma contra incendios

Cuando se crea una instalación, es importante que contenga un sistema de alarma contra incendios porque se pueden evitar incendios antes de que éstos se propaguen. Se hace mediante la supervisión de los cambios ambientales asociados con la combustión.

Es decir, una alarma contra incendios está diseñada para detectar y alertar de cualquier subida drástica de temperatura, de un escape de gas o de un nivel elevado de humo en una habitación determinada.

Las alarmas contra incendios utilizan dos sistemas distintos para ponerse en funcionamiento:

  • Activación mediante sensores de temperatura o detectores de gas o humo
  • Activación manual. Con los sistemas de alarma automática de incendios, se notifica a los ocupantes del edificio que han de evacuar el mismo porque hay posibilidad de incendio u otra emergencia.

Esta activación provoca una acción en el dispositivo de alarma que puede ser desde la emisión de sonido para alertar del peligro a las personas que se encuentren en el edificio o a los vecinos, hasta una llamada a un servicio de emergencia.

Se debe tener alarmas de incendios porque es el mejor sistema de prevención, ya que, tanto los domésticos como los laborales, pueden originarse en cualquier momento.

 

Tipos de ropa laboral

Existen muchas profesiones que requieren de ropa de trabajo concreta para evitar accidentes y tener una mayor seguridad. Es también un tema de responsabilidad por parte de la empresa, no solo como un uniforme de identidad de marca.

El vestuario laboral es obligatorio en el caso de médicos, biólogos, técnicos electricistas, mecánicos, bomberos, cocineros, entre muchos otros. Cada ropa es específica según las tareas que se realicen y los riesgos a los que se enfrenten. La empresa está obligada a cumplir las normas de seguridad y garantizar las prendas adecuadas antes las temperaturas extremas, químicos, agentes biológicos, el fuego, manejo de maquinaria, el uso de herramientas pesadas, etc.

Por supuesto, no hay que confundir uniforme con vestimenta de seguridad. Los tipos de ésta son:

1. Protección ante agresiones térmicas: deben evitar que el fuego se propague por la ropa.

2. Riesgos químicos y biológicos: impiden que las partículas tóxicas y sustancias peligrosas entren en contacto con la ropa y la piel del individuo.

3. Riesgos mecánicos: ropa resistente a los cortes, rozaduras, pinchazos, etc. propios de labores como la carnicería y silvicutura.

4. Ropa de alta visibilidad:  materiales fluorescentes y parte de la superficie es retrorreflectante.

5. Protección ante riesgos eléctricos: protege el cuerpo de descargas eléctricas.

6. Protección del frío: vestimenta capaz de mantener la temperatura del cuerpo y, por ello, son impermeables, cuentan con aislamiento térmico y alto nivel de respirabilidad.