Lesiones en el entorno laboral: ¿Por qué ocurren?

Las lesiones relacionadas con molestias de espalda, musculares o de articulaciones, son algunas de las más comunes tras la jornada laboral. Para evitarlas es imprescindible que adoptemos una postura indicada, pero también que contemos con los uniformes indicados para ello.

Independientemente si el trabajo que realizamos requiere de mayor o menor esfuerzo físico, no estamos exentos de sufrir daños. Es por ello que debemos tomar precauciones a la hora de desempeñar nuestras labores. Por un lado deberemos estar seguros de que los movimientos que realizamos los estamos haciendo del modo correcto para prevenir lesiones o contracturas y por otro, que estamos haciendo un correcto uso de los materiales de protección.

Estar sentado muchas horas puede hacer que sobrecarguemos la espalda en el caso de que no tengamos una postura correcta. Por ello, es importante que tomemos los medios adecuados para ello.

Por otro lado existen puestos de trabajo que requieren una serie de movimientos repetitivos, que con el paso del tiempo puede acabar por causar daños en los músculos articulaciones de la zona.

La Rigidez en el cuello, migrañas, contusión muscular, calambre muscular, distensión muscular, tirón muscular y los desgarros musculares son otros de los posibles problemas relacionados con no tomar una correcta postura o no contar con la equipación necesaria para realizar nuestro trabajo.

Por ello, es imprescindible que los uniformes laborales de los trabajadores sean de calidad y que cuenten con la información necesaria para conocer cómo deben emplearlos.

¿Qué debes saber antes de utilizar un extintor?

En el caso de que en nuestra presencia se inicie un incendio, sabemos que, lo más prácticos es recurrir a un extintor para sofocar las llamas y así evitar que se extienda. Sin embargo, antes de coger un extintor son varios los aspectos que debemos conocer.

Por un lado, será de gran utilidad conocer  la ubicación de los extintores, especialmente si nos encontramos en un lugar que frecuentamos, ya sea nuestra comunidad de vecinos o nuestro lugar de trabajo.

Otro de los aspectos principales que debemos conocer es el origen de las llamas, ya que no todos los extintores son válidos para cualquier tipo de fuego, de manera que podremos realizar una acción contraproducente.

A este respecto también es importante que tengamos en cuenta si existe una fuente de electricidad ya que, si el extintor es de agua pulverizada o espuma existe riesgo de electrocución.

Una vez tenemos estos aspectos claros el siguiente paso será descolgar el extintor y posicionarlo frente a las llamas de forma vertical. Una vez estemos seguros de que el extintor se encuentra perfectamente colocado podremos quitar el seguro.

Es muy importante que dirijamos el extintor a la base de las llamas y nunca sobre ellas. Si hay viento o corrientes de aire será imprescindible que siempre utilicemos nuestro extintor a favor del viento y nunca en contra. Los movimientos que debemos hacer son de barrido.