Cómo evitar los incendios en cocinas (parte II)

Como vimos la semana pasada, la cocina es el escenario idóneo para la iniciación y propagación de un incendio. El fuego unido a la gran concentración de aparatos electrónicos y fuentes de ignición hacen que debamos prestar especial cuidado a esta parte de nuestro hogar.
La limpieza es otro de los puntos fundamentales para evitar incendios. Desengrasar el extractor de humos y liberar la cocina de artículos como periódicos o ropa puede ayudar a que, en el caso de que se produzca un incendio, este no se expanda.

Tampoco es recomendable que cocinemos cuando nos mantengamos bajo los efectos del alcohol o algún tipo de medicación que reduzca nuestras capacidades.

Para ser más precavidos también podemos tomar medidas tales como desconectar todos los aparatos electrónicos como la tostadora o la freidora, que no tienen un uso continuo. De este modo evitaremos posibles problemas y descuidos. También es conveniente que prestemos atención a las instrucciones de los electrodomésticos y los coloquemos de tal manera que se facilite su ventilación.

Mantener a los niños fuera de la cocina, especialmente mientras nos encontremos guisando es una medida preventiva que puede ayudarnos a prevenir accidentes.

Estos son algunos de los consejos básicos que nos ayudarán a evitar que se produzcan incendios en nuestras cocinas.

Cómo evitar los incendios en cocinas (parteI)

El fuego puede ser desencadenado por una gran variedad de factores, desde un cortocircuito a un cigarrillo, sin embargo las cocinas presentan las condiciones idóneas para que cualquier descuido pueda desencadenar en un problema de grandes dimensiones.

En el hogar se producen el 56% de los incendios de los cuales el 15% se inician en la cocina. Por lo cual vamos a dedicar este espacio a dar una serie de pautas relacionadas con las precauciones que debemos tomar en la cocina:

No dejar nunca desatendido lo que estemos cocinando. La mayoría de los incendios que se producen este escenario tienen que ver con dejar los alimentos cocinando sin supervisión. Debemos estar atentos y no salir de la cocina, mucho menos del domicilio, dejando algo en el fuego o aparatos de alto contenido eléctrico en funcionamiento.

Cuando nos dispongamos a cocinar lo ideal es utilizar ropa adecuada para ello como pueden ser camisetas de manga corta o larga y ajustada, de este modo evitaremos que nuestra mangas se quemen por accidente. De igual modo será conveniente poseer un sistema de apagado a mano en caso de accidente, la mejor solución es contar con un extintor en nuestra cocina.

Debemos procurar emplear con la menos frecuencia posible líquidos inflamables en la cocina. En el caso de que no tengamos más remedio de hacerlo no deberemos utilizar el fuego de manera simultánea, una vez hayamos terminado con estos productos nos asegurarnos de que no queda rastro de ellos antes de seguir con nuestra rutina de cocina habitual.

La importancia de los sistemas de protección de vías respiratorias

En ocasiones nuestro trabajo esta relacionado con diversas actividades que pueden afectar a nuestro sistema respiratorio. Bien sea a consecuencia de una labor que desempeñemos de forma directa o indirecta, encontrarnos en ambientes en los que existan agentes contaminantes como polvo, vapores o gases que pueden afectar a nuestro organismo es importante que tomemos las medidas necesarias para evitarlos y de este modo garantizar nuestra propia seguridad.

Antes de seleccionar el equipo que vamos a emplear es necesario conocer los riesgos a los que nos vamos a exponer. No todos los equipos son válidos para evitar cualquier agente contaminante. De igual modo deberemos conocer si vamos a tener que afrontar temperaturas extremas o lugares con menor oxígeno en aire.

Entre los agente contaminantes podemos encontrar: partículas, gases y vapores. Entre las partículas podemos encontrar polvo, humo o niebla.

Una vez que conocemos los contaminantes debemos informarnos sobre los riesgos que cada uno de ellos supone para nuestra salud. Seguido será vital saber cómo debemos colocar el equipo, ajustándolo para evitar cualquier tipo de filtración. Cada vez que nos coloquemos los sistemas de protección debemos realizar una serie de rutinas de comprobación para asegurarnos de que se encuentra en plenas condiciones antes de exponernos al lugar contaminado.

Aspectos a tener en cuenta en un uniforme laboral

Los uniformes de trabajo tienen una función principal de protección del empleado ante los posibles peligros relacionados con su labor. Pero, por otro lado los uniformes laborales son la imagen que damos de nuestra empresa, por ello es importante que cuidemos al máximo los uniformes que visten nuestros empleados.

Por lo tanto hay una serie de aspectos a tener en cuenta antes de comprar los uniformes:

  • Colores corporativos: Si el uniforme está realizado con los colores corporativos de la empresa será más sencillo identificar la compañía con sus trabajadores.
  • Logo de la empresa: Una forma aún más sencilla de identificar al trabajador con la empresa es la de incorporar el logo en cada uno de los uniformes. Esto a su vez servirá como una forma de publicidad en sí misma.
  • Comodidad: Es un requisito imprescindible para los uniformes laborales. Este tipo de vestimenta está pensada para que el trabajador pueda desempeñar sus labores sin nada que lo entorpezca.
  • Seguridad: Los más indispensable dentro de un uniforme laboral es que esté ideado para prevenir los riesgos específicos a los que se expone el trabajador en su puesto de trabajo. En este punto es importante tener en cuenta accesorios como guantes, botas o gafas.
  • Formalidad: Dependiendo de la empresa o del puesto que ocupe el empleado podemos precisar de cierta formalidad para proyectar una imagen de seriedad.

Ante todo debemos prestar atención a las necesidades de nuestro negocio y nuestros empleados para asegurarnos de que tomamos la opción más acertada.