Ropa de trabajo: La importancia de proteger las manos

Las manos son una de las partes del cuerpo más importante que tenemos y a la que a menudo no prestamos la atención conveniente. Cuidar nuestras manos es crucial, especialmente cuando trabajamos con ellas. Hay una gran cantidad de profesiones de riesgo en las que las manos están constantemente expuestas a todo tipo de situaciones peligrosas. Por ello, al igual que protegemos nuestro cuerpo todo tipo de situaciones adversas, debemos hacer lo mismo con nuestras manos.

Los guantes deben respetar la normativa para ser seguros en relación a los riesgos que se corren en ciertas profesiones; calor extremo, cortes, roturas, perforaciones, etc. Cada profesión tiene un tipo de guante especializado con diferentes formas y materiales, todos ellos especializados para proteger durante la labor que el trabajador tenga que desempeñar.

Los guantes de latex y nítrilo son los materiales que se suelen emplear para trabajos que combinan ambientes líquidos y secos. Por otro lado se encuentran, exclusivamente para trabajos secos, los guantes realizados a base de poliuretano. También existen guantes con materiales especializados para evitar la abrasión o los cortes.

Existen guantes de trabajo desechables, aquellos que emplean para evitar las bacterias característicos del sector médico. O los guantes reutilizables.

De este modo cada profesión tiene un uniforme laboral ideado para protegerlo de cualquier posible percance.

Utilidad de bocas de incendio equipadas

Las leyes contra incendios contemplan la obligación de los empresarios de tomar medidas preventivas a este respecto. Por ello todos los lugares, ya sean locales u oficinas, deben contar con el material adecuado para enfrentarse a un incidente de este ámbito. Entre los materiales empleados para la extinción de incendios podemos encontrar elementos como los extintores o las bocas de incendio equipadas.

Una boca de incendios equipada es un elemento del equipo contra incendios que emplea agua para extinguir el fuego. Por ello, es una instalación más o menos fija que se encuentra conectada a una red de abastecimiento de agua. Es un recurso que se emplea una vez los extintores han sido agotados o el fuego ha alcanzado unas dimensiones mínimas.

Las bocas de incendio equipadas cuentan con los siguientes elementos:

  • Manómetro: Indicador de presión.
  • Soporte: Alrededor del cual se coloca la manguera.
  • Manguera.
  • Válvula de apertura o cierre.
  • Lanza o boquilla: Permite elegir la clase de chorro en función de las necesidades.

Este tipo de instalación se encontrarán ubicadas en su armario colocado en la pared y con la señal de emergencia reglamentaria. Su emplazamiento debe ser fruto de una estrategia estudiada para que el lugar que ocupe sea el más práctico en caso de incendio.

La importancia de las señales de seguridad contra incendios

La señales de emergencia son una serie de carteles colocados en puntos estratégicos para señalizar extintores, salidas, sirenas y todo tipo de materiales de prevención de incendios. Estas señales son la primera medida a la que se debe recurrir en caso de incendio. Su finalidad es la de orientarnos en caso de fuego.

Las principales funciones de estos carteles son las siguientes:

Encontrarnos en un edificio que no conocemos y que se vea envuelto en un incendio puede volverse un laberinto en medio del caos que desencadena el incidente. En estos casos las señales de emergencia nos orientaran para salir al exterior de forma rápida y por la ruta más segura.

Cabe resaltar que estos carteles brillan en la oscuridad, por lo que si se produjera un corte de electricidad, algo habitual en estos casos, las señales nos servirían de indicadores para encontrar los extintores o las puertas de salida, permitiéndonos salir de forma rápida.

De este modo, al tiempo que instrumentos como los extintores son revisados, las señales de emergencia deben someterse a un mantenimiento. Decidir los lugares que ocupen los carteles debe ser fruto de un estudio previo que tenga en cuenta las características de las instalaciones, las salidas y la visibilidad.

¿Qué es el retimbrado de extintores?

retimbrado-extintores

Los extintores tienen una vida útil de 20 años. En este rango de tiempo deben someterse a una serie de revisiones de mantenimiento y el llamado retimbrado de extintores para asegurar su rendimiento.

El timbrado es la prueba que el fabricante hace a los extintores previamente a su venta, la fecha de la misma debe estar indicada en el envase con las letras ph (presión hidráulica). El retimbrado es esta misma prueba que debe hacerse 5 años después de la adquisición.

El mantenimiento de los extintores debe ser periódico para poder asegurar su eficacia frente algún imprevisto.

Cada 3 meses se debe hacer una revisión de accesibilidad, del estado aparente, de los seguros y precintos y en definitiva del estado de todas sus partes. Además es importante verificar anualmente el estado de la carga.

Cada 5 años se realiza el retimbrado de extintores. En esta revisión se somete al extintor de polvo a una presión de unos 25kg/cm2 y a 250kg/cm2 a los extintores de dióxido de carbono. Esta gran diferencia se debe a que el segundo envase, al estar preparado para contener gases, presenta una resistencia mayor.

El procedimiento de retimbrado de extintores consiste en:

  1. Quitar la presión del extintor y desmontarlo.
  2. Sacar el polvo de su interior, reservándolo para su posterior reutilización.
  3. Llenarlo de agua.
  4. Presurizarlo a la medida que corresponda y despresurizarlo de nuevo.
  5. Vaciar el agua y secar su interior.
  6. Recargar el extintor.
  7. Montar y presuriza de nuevo.